InicioArtículos

Sexo fácil y compromiso varonil.

Share

Sexo fácil y compromiso

Por Irmgard von Wobeser

 

Hace poco recordé una plática que tuve con mi madre en los setentas. Hablábamos acerca de la liberación sexual y del impacto que tenía en la vida de las mujeres. A mi me parecía, y lo sigo pensando, que las mujeres habían progresado y obtenido ganancias con los métodos anticonceptivos y con las normas más relajadas acerca de las relaciones premaritales. Mi madre opinaba que estos logros podrían tener efectos adversos para las mujeres, puesto que los hombres, que obtenían sexo fácil, perderían la motivación para comprometerse y casarse. Yo creía que mi madre no entendía las nuevas relaciones de pareja libres e igualitarias. ¡Era tan anticuada!

La Teoría de la Economía Sexual que proponen Baumeister & Vohs (2004)  desarrolla un análisis de los intercambios sexuales en parejas heterosexuales que retoma el tema de la relación entre “sexo fácil” y compromiso varonil que mi madre defendía.

Sin embargo a veces lo más obvio es lo que es más difícil de notar.“Nuestros conceptos estructuran lo que percibimos, cómo nos manejamos y cómo nos relacionamos con otras personas” (Lakoff & Johnson 2003). La teoría económica que sintetizo a continuación revela aspectos competitivos de la relación de pareja, que intuía mi mamá, que todos intuimos hasta cierto punto, pero que la liberación sexual de la mujer y otras teorías construccionistas han oscurecido. Por supuesto oculta los aspectos amorosos y cooperativos de la relación de pareja (Rajsbaum, 2013).

Los autores parten de la teoría del intercambio social que analiza un amplio rango de interacciones basados en la suposición de que cuando una parte da algo también recibe algo a cambio. Tesis probada ampliamente en el mundo humano y animal (de Waal, 2010)

El intercambio sexual no es una actividad aislada o privada entre hombres y mujeres, sino se entrelaza con las prácticas y costumbres sociales.  La comunidad heterosexual es analizada por Baumeister & Vohs (2004) como un mercado en el cual los hombres intercambian sexo con las mujeres por otros recursos.

Para Baumeister & Vohs (2004) el intercambio sexual entre la pareja está regulado por:

     los determinantes biológicos o sea las diferencias en las necesidades y motivaciones de hombres y mujeres

    y los determinantes sociales o sea las normas y costumbres con respecto a la sexualidad.

Las precondiciones que proponen los autores para el intercambio sexual se basan en el hecho de que los hombres están más interesados en el sexo que las mujeres (Baumeister, Catanese & Vohs 2001). Por ello el sexo es un recurso que tienen las mujeres y que quieren los hombres. Por otra parte, los hombres tienen recursos que quieren las mujeres y que pueden intercambiar por sexo como son cenas, joyas o dinero hasta compromiso de matrimonio, amor y cuidado de los hijos.

La sociedad ha definido el rol del hombre como comprador y el rol de la mujer como vendedora del sexo. Las relaciones sexuales estan reguladas por las condiciones del mercado que van a depender de diversos factores. Mujeres atractivas, jóvenes, con poca experiencia sexual y buena reputación tienen un precio alto. Mujeres mayores, poco atractivas, de menor estatus socioeconómico que el hombre y con baja reputación tienen un precio menor. Un hombre con elevado impulso sexual, pocas alternativas y en una sociedad con pocas mujeres está dispuesto a pagar un precio más elevado. La prostitución y la pornografía son alternativas baratas.

Los roles sexuales económicos se reflejan en diversas actividades como son la prostitución, el cortejo, la infidelidad y divorcio, la competencia femenina, la revolución sexual, la supresión de la sexualidad femenina, las relaciones abusivas y violación y actitudes sexuales.

En las quejas de hombre y mujeres durante el cortejo podemos notar claramente los roles sexuales. Los hombres siente abuso o frustración cuando no han obtenido sexo a pesar de los recursos que han aportado en el cortejo como son cenas, obsequios, atención, amor o dedicación, Por su parte las mujeres sienten traición cuando han tenido relaciones sexuales y  no reciben a cambio la dosis de beneficios económicos, atención, afecto o compromiso.

En la siguiente anécdota se comprueba la tesis de que las mujeres dan y los hombres obtienen en el sexo. Esta experiencia me perturbó durante algún tiempo. Cuando mis hijas estaban en Secundaria supimos de una maestra de la escuela que solía invitar a un grupo de alumnos de 15 años a su casa. Se decía que montaba un espectáculo de hawaiano para los chicos y que tenía relaciones sexuales con uno de ellos. Definitivamente me pareció una actividad reprobable y abusiva. Sin embargo pensaba en las consecuencias diametralmente opuestas que hubiera tenido esta conducta llevada a cabo por parte de un maestro varón hacia una alumna mujer. Mientras que el baile de la maestra y las relaciones sexuales con ella podrían significar experiencia, atractivo, diversión y orgullo para los chicos (algo que aporta), en el caso de un maestro varón hubiera sido imposible pensar el baile como un atractivo y las relaciones sexuales habrían significado abuso y violencia (algo que quita a las chicas).

Finalmente, la Teoría de la Economía Sexual es una teoría cruda pues enfoca el intercambio y negociación competitivas en las relaciones supuestamente amorosas y por el hecho de que a las personas se les asigne un precio barato o caro (Ortega, 2013). Sin embargo, ilumina aspectos de las relaciones sexuales entre hombres y mujeres que pueden facilitar la implementación de alternativas y posibilidades para una mejoría en las mismas.

 

Bibliografía

     Baumeister, R. F., Catanese, K. R., & Vohs, K. D. (2001). Is there a gender difference in strength of sex drive? Theoretical views, conceptual distinctions, and a review of relevant evidence. Personality and social psychology review,5(3), 242-273.

     Baumeister, R. F., & Vohs, K. D. (2004). Sexual economics: Sex as female resource for social exchange in heterosexual interactions. Personality and Social Psychology Review, 8(4), 339-363.

     de Waal, F. (2010). The age of empathy: Nature's lessons for a kinder society. Random House Digital, Inc..

     Lakoff, G., & Johnson, M. (2008). Metaphors we live by. University of Chicago press.

     Ortega, S. (2013), Comunicación personal.

     Rajsbaum, A. (2013), Comunicación personal.

 

 

 


 

 

Share

Próximos eventos



Neurociencias Sociales y Emocionales

medallistas 1¿Qué son las neurociencias sociales y emocionales? 

Leer mas...

Métodos de intervención

pay 3dMétodos de intervención social y psicoterapéutica

Leer mas...

Instituciones y Grupos

rompecabezas 1Nuestro trabajo con instituciones y grupos.

Leer mas...

Go to top