InicioArtículos

Impulso sexual 1. Diferencias entre hombres y mujeres.

Share

Impulso sexual 1

Diferencias entre hombres y mujeres

Por Irmgard von Wobeser

 

Durante la revolución sexual de la segunda parte del Siglo XX algunos pensaban que empezaba un periodo utópico y feliz en el cual los hombres y las mujeres podrían satisfacer libremente sus deseos sexuales, sin restricciones religiosas y culturales.

Se asumía que hombres y mujeres establecerían relaciones equitativas y que disfrutarían de deseos y gustos sexuales parecidos.

Sin embargo, actualmente se sabe que por lo general las parejas no están en sincronía sexual.

No siempre desean lo mismo, ni lo desean al mismo tiempo. Las personas comunes frecuentemente piensan que los hombres están más interesados en las relaciones sexuales que mujeres. La insatisfacción marital, la infidelidad y el divorcio a menudo reflejan estas diferencias sexuales.

Una de las posibles fuentes del desacuerdo sexual es la diferencia en la frecuencia e intensidad del impulso sexual entre hombres y mujeres y esta posibilidad es consistente con las percepciones del sentido común. Baumeister, Catonese y Vohs (2001) llevaron a cabo una extensa revisión bibliográfica para comprobar la hipótesis de las diferencias entre el impulso sexual femenino y masculino. La revisión bibliográfica incluyo diversas investigaciones, investigadores, mediciones, métodos y muestras de investigación. Los autores investigaron manuales de sexualidad, el Journal of Sex Research desde 1965 hasta 2001, el Archive of Sexual Behaviour desde 1990 hasta 2001, la base de datos de la American PsychologicalAssociation desde 1967 hasta 2001 (3400 citas) y finalmente la base de datos de Medline de 1966 a 2001 (2000 citas). El objetivo fue indagar si se encontraba una convergencia en los estudios que indicaran una diferencia en la frecuencia e intensidad en el impulso sexual entre hombres y mujeres.

Los resultados del estudio son contundentes. Los hombres tienen un impulso sexual más intenso que las mujeres como lo muestra la evidencia empírica.

         Piensan más seguido en sexo.

              Experimentan más frecuentemente excitación sexual.    

               Tienen fantasías sexuales más frecuentes y variadas.  

               Desean tener sexo más seguido.

               Desean tener más parejas sexuales.

               Se masturban más.

               Quieren tener sexo más rápido después de la última experiencia sexual.

               Son menos capaces y están menos dispuestos a vivir sin gratificación sexual.

               Inician más seguido la relación sexual y rechazan menos los avances de la pareja.

               Están dispuestos a dar más recursos y hacer más sacrificios para tener sexo.

               Desean y disfrutan más variedades de prácticas sexuales.

         •    Tienen una actitud más favorable y permisiva hacia diversas prácticas sexuales.

               Tienen menos quejas acerca de baja motivación propia.

               Se quejan más por la baja motivación de su pareja.

               Evalúan su propio deseo sexual como más intenso.

¡No hubo medidas que mostrarán mayor impulso sexual en las mujeres!

Es importante notar que los estudios hablan del impulso sexual, no de capacidad sexual o del disfrute sexual y se refieren a la motivación intrínseca, no a la extrínseca. Se puede considerar que las mujeres tienen mayor capacidad sexual, si se toma en cuenta su habilidad para copular y tener orgasmos durante una mayor duración de tiempo que el hombre.

Por otra parte, es muy difícil demostrar las diferencias entre hombres y mujeres en cuanto al disfrute sexual. Pero los autores piensan que el disfrute sexual en las mujeres es más variable, quizá  logran el disfrute menos frecuentemente, pero alcanzan un disfrute mayor en algunas ocasiones.

La motivación intrínseca se refiere a la motivación al sexo en sí mismo. A su vez motivación extrínseca se refiere a la motivación externa al sexo, la motivación para construir una relación, para obtener dinero o para que la pareja no busque sexo en otro lado. La motivación extrínseca puede ser muy poderosa, pero no se consideró en esta revisión bibliográfica.

La diferencia en el impulso sexual entre hombres y mujeres encontradas en el estudio tiene implicaciones importantes para el bienestar, satisfacción y relaciones de la pareja. Tiene un efecto en las autopercepciones y autoconfianza de cada uno de los miembros de la pareja.

Por ejemplo si una mujer no conoce estas tendencias puede cuestionarse a sí misma y pensar que tiene un problema psicológico debido a su menor deseo sexual. A su vez el hombre con mayor deseo sexual puede mal interpretar la falta de deseo de su mujer como falta en su atractivo sexual o como falta de amor de su mujer.

La diferencia en el impulso sexual también se incorpora en la concepción social de los roles sexuales y ejerce una influencia en las relaciones sexuales de la pareja y en las interacciones de la pareja en general. Puede tener la consecuencia de que el hombre con mayor impulso sexual tenga una posición de mayor vulnerabilidad en la relación y que trate de intercambiar el sexo por otros recursos que tiene disponibles: por ejemplo amor, compromiso, seguridad, bienes materiales o dinero. Baumeister, R. F., &Vohs, K. D. (2004) explican este intercambio de recursos en su importante artículo sobre economía sexual.1

Estas conclusiones no significan que las mujeres no desean la sexualidad o no disfrutan de la sexualidad. No significa, que es mejor tener más que menos impulso sexual o viceversa. Sin embargo cualquiera de los dos extremos puede ser problemático para los individuos o la sociedad. Además es importante notar que estas diferencias no justifican acciones de explotación o coercitivas ni de parte de los hombres ni de las mujeres. Tal vez los hombres no pueden impedir tener deseos sexuales, pero si pueden detenerse para  actuar indiscriminadamente esos deseos. De la misma manera las mujeres tal vez no tienen los mismos deseos sexuales que el hombre, pero pueden detenerse de explotar la dependencia del hombre debido a la diferencia en el deseo.

¿Qué alternativas de solución tienen las parejas para negociar sus diferencias en cuanto al impulso sexual? ¿Qué hacen las parejas exitosas para lograr acuerdos satisfactorios? ¿Cómo manejar la inevitable y frustrante falta de sincronía sexual?

Bibliografía

 

                Baumeister, R. F., Catanese, K. R., &Vohs, K. D. (2001). Is there a gender difference instrength of sex drive? Theoretical views, conceptual distinctions, and a review of relevantevidence. Personality and social psychology review, 5(3), 242273.

                Baumeister, R. F., &Vohs, K. D. (2004). Sexual economics: Sex as female resource for socialexchange in heterosexual interactions. Personality and Social Psychology Review, 8(4),339363.

 


 

 

Share

Próximos eventos



Neurociencias Sociales y Emocionales

medallistas 1¿Qué son las neurociencias sociales y emocionales? 

Leer mas...

Métodos de intervención

pay 3dMétodos de intervención social y psicoterapéutica

Leer mas...

Instituciones y Grupos

rompecabezas 1Nuestro trabajo con instituciones y grupos.

Leer mas...

Go to top